Lo nuevo de Emerald Fennell (Saltburn, Una joven prometedora) es probablemente una de las obras más esperadas desde que comenzó su gigantesca campaña de promoción. Con Margot Robbie y Jacob Elordi al frente del reparto, es una revisión del clásico de la literatura que pretende ser fiel a su tiempo, con una propuesta más rompedora, una ambientación y fotografía impecables, actuaciones magníficas y, en general, una cierta capacidad para quedarse largo tiempo en la mente de los espectadores.
La elección de los actores principales con quienes ya había trabajado anteriormente en Barbie y Saltburn, ha sido presumiblemente la principal razón por la que la película ha despertado tantísimo entusiasmo, especialmente entre los espectadores jóvenes. El trailer ya da pistas sobre el elevado tono sensual -aunque también sexual- de la película, y eso, unido al enorme atractivo y fama de dichos actores, es una garantía de éxito.
Fennel ha creado una adaptación que, si bien no se mantiene fiel a la obra original, busca expresarse con una mirada nueva que, entendido como una pieza individual y sin entrar en comparaciones con el libro, funciona bastante bien. Es verdad que en ciertos momentos se vuelve algo cansina y que los personajes generan bastante rechazo -tanto que, personalmente, sus desgracias no me apenan en absoluto-.
Como punto positivo hay que destacar su fotografía, con unas localizaciones que muestran hermosos parajes cubiertos por la niebla e interiores bellamente decorados. El vestuario es también una obra de arte y todo esto en suma hace que la película sea visualmente placentera. De hecho, la mezcla de este estilo visual tan pulido con música moderna y secuencias muy dinámicas hace que algunas partes de la película nos recuerden más a un videoclip que a un largometraje.
Las interpretaciones de todos los personajes, y especialmente de Robbie y Elordi, son magistrales, aunque esto no es ya sorpresa para nadie. Robbie se ha labrado una carrera sólida con papeles que le han valido las alabanzas de la crítica, desde que dejó de ser la “guapa” para introducirse en personajes muy exigentes y complejos, como en su “Yo, Tonya”. Del mismo modo, Elordi ha comenzado a destacar en la industria por su interés en el cine de mayor calidad, destacando especialmente su grandísimo trabajo como el monstruo de Frankenstein en la última película de Guillermo del Toro.
Resumiendo: es una película disfrutable e incluso hermosa, visualmente impactante, a ratos algo pesada y ñoña, que cuenta con unos personajes un tanto insoportables pero que cuenta una historia universal de amor, desamor, deseo y perversión.