En su última película, el cineasta manchego se autorreferencia una vez más, como ya hiciera en ‘Dolor y Gloria’, aunque esta vez trate de indagar en un concepto totalmente diferente: el del artista que vampiriza a su entorno para construir su obra.
Raúl Rossetti (Leonardo Sbaraglia), es un director incapaz de dejar de crear cine, y Elsa (Bárbara Lennie), es su personaje, con quien comparte esa obsesión por el trabajo. Tanto dentro como fuera de la historia, ambos artistas se nutren de su entorno para encontrar la inspiración en una práctica que los acabará confrontando con sus seres queridos.
Pero qué es más importante ¿la obra del artista o las sensibilidades de los que le rodean? A través de estos dos personajes, en un ejercicio de metacine, Almodóvar presenta un juego de espejos en el que la realidad se construye de retazos, de historias inacabadas.

El director ha hablado abiertamente de cómo esta película es una autoficción, una introspección sobre su propia vida y obra, incluyendo el duelo por la muerte de su madre, lo que también se refleja fuertemente en las tramas de sus dos personajes principales. La superación o la negación del duelo es su gasolina para seguir creando y el arte, su vía de escape para evitar confrontarlo.
La forma de construir la historia quizás no sea novedosa —¿hay algo novedoso hoy día? ¿O se ha hecho todo ya?-, sin embargo, ‘Amarga Navidad’ tiene la audacia suficiente para resultar en un relato comprometido sobre el proceso de creación del artista, con un guion que funciona como artefacto creativo donde las historias de imbrican. Para el director, esta película es en cierto modo una forma de redimirse, de regañarse, o de reírse de sí mismo.
No obstante, a pesar de la gravedad de ciertos temas tratados en el filme, Amarga Navidad no pierde la oportunidad de utilizar el elemento humorístico y recuperar ese tono irónico y divertido que ha marcado gran parte de la filmografía de Almodóvar. Sin duda, una decisión muy acertada que los acérrimos del manchego agradecemos.
El reparto, como suele ser habitual en el cine de Almodóvar, es una garantía de éxito: Aitana Sánchez-Gijón, Barbara Lennie, Leonardo Sbaraglia, Victoria Luengo, Milena Smit, Patrick Criado o Quim Gutiérrez, entre los principales. En cuanto a cameos, veremos a varios rostros relevantes de la escena cinematográfica española como Carmen Machi, los Javis o Rosi de Palma. Mención especial a la aparición de Amaia Romero, que nos regala una escena preciosa donde interpreta ‘Las simples cosas’ de la mexicana Chavela Vargas.
En esencia, ‘Amarga Navidad’ es disfrutable si la sabes mirar con los ojos de su creador: es una reflexión sobre el arte, es un ejercicio narrativo espléndido y una pieza de cine destacada que seguro sonará en todos los festivales importantes de este año.